Imágenes: Embajada de Israel en Rumania
Temprano a la mañana de este jueves 3 de marzo, nos contactamos directamente con el puesto de Siret, en la frontera entre Rumania y Ucrania, para entrevistar en el terreno al Embajador de Israel en Bucarest David Saranga. Años atrás fue diplomático en la Embajada de Israel en Madrid, por lo cual pudimos conversar con él en español, aunque él nos comenta fuera del zoom que se le han mezclado el rumano y el español. Ello no impide sin embargo entenderlo perfectamente. Lo único que altera cada tanto la conversación son las condiciones del lugar, quizás en parte también la nieve.
El ángulo en el que el Embajador Saranga se para cuando lo entrevistamos, muestra una zona bastante tranquila, pero el movimiento en el lugar es constante, por el flujo de refugiados. Según datos publicados este jueves, la cantidad de ucranianos que han salido del país supera ya el millón de personas.
Todo esto ha requerido un esfuerzo diplomático sin precedentes de la Cancillería israelí, en todas las fronteras de Ucrania con sus países limítrofes.
De por medio hay gente, seres humanos en una situación de emergencia. Comentamos al Embajador Saranga que días atrás, el Cónsul de Israel en Rumania Roni Shabtai, parte de su equipo, ayudó a cruzar la frontera a un grupo de 100 niños de un orfanato judío en Ucrania, y que cuando estaba en el autobús con ellos, les dijo que ese había sido uno de los momentos más emocionantes de su vida.

El Embajador lo tiene muy claro.Por un lado, está la responsabilidad de Israel con sus ciudadanos, y como Estado judío, con los judíos del mundo en general. Pero se presta ayuda también a otros que están necesitados.