Con el Dr. Gonzalo Moratorio, científico del Institut Pasteur de Montevideo y la UdelaR.
Fotos: Institut Pasteur
Lidiar con la pandemia del Coronavirus que cambió la vida del mundo en los dos últimos años, significó serios desafíos para la ciudadanía, los equipos médicos, las autoridades y por cierto los científicos. En Uruguay, éstos desempeñaron un rol clave no sólo en los laboratorios sino traduciendo su trabajo en logros productivos que dieron, por ejemplo, libertad de testeo al país para diagnosticar las infecciones, en un momento en que el mundo todo competía para conseguir los insumos necesarios. Salir a explicar a la gente el por qué y cómo de tantas cosas relacionadas a la pandemia, se convirtió también en uno de sus roles en la práctica.
Para hablar de parte de todo esto, nos comunicamos con el Dr. Gonzalo Moratorio, reconocido virólogo del Institut Pasteur de Montevideo y la UdelaR.
P: Gonzalo, un gustazo tener la oportunidad de volver a entrevistarte. Quisiera empezar por algo muy general…El año pasado fuiste elegido por la revista Nature como uno de los 10 científicos más destacados que aportaron a dar forma a la ciencia en el 2020. En el mundo, aclaro, no sólo en Uruguay. Y eras el único de América Latina. Fue una gran cosa poder entrevistarte poco después.
R: Muchas gracias Ana. La verdad es que una alegría volver a charlar contigo. Y también me gustaría felicitarte a vos por el gran trabajo que venís haciendo desde el comienzo de la pandemia, teniendo como faro y tomando en cuenta testimonios y evidencias científicas muy robustas arrojadas principalmente por un país que ha decidido tener un liderazgo muy importante y toma de decisiones totalmente innovadoras, como ha sido Israel. Lo has acercado a nuestro Uruguay y así has permitido discutirlo y compararlo. Así que , gracias.
P: Muchas gracias por tus palabras Gonzalo. Comencé recordando aquel gran reconocimiento que recibiste . Hoy, ya no poco tiempo después de aquello, cuando el mundo continúa lidiando con el Covid-19 ¿te planteás dónde está parada la ciencia, cuánto ha logrado y cuánto tiene aún por conseguir? O en otras palabras…si es más lo que se ha conseguido que lo que aún hay que resolver.
R: Creo que tiene mucho por conseguir, al menos en nuestra latitud, en nuestro país. La pandemia ha evidenciado el poder de redireccionar los recursos científicos, el poder que tiene el implementar el método y el pensamiento científico, tecnológico y de innovación, para poder salir de momentos muy complejos y alarmantes. Ahora pensemos si esto lo podemos hacer en diferentes áreas de la productividad, inclusive en diferentes áreas de la sociedad, y ver cuánto puede impactar. Creo que hay mucho por hacer.
P: Hay cosas, estimo, que son cuestión de encare ¿verdad?
R: Esperemos que las autoridades entiendan que apostar a la ciencia, a la tecnología, a la innovación, es apostar a largo plazo a mejorar la calidad de vida de una sociedad. Ya estamos viviendo una economía basada en el conocimiento. Y esperamos, con la biología como ciencia principal del siglo XXI, poder avanzar en muchas áreas que tienen que ver no sólo con la salud humana sino con la salud animal, con la salud ambiental, con las energías renovables, entender que a través de esto el concepto de una sola salud.
P: Recuerdo que también el Director del Pasteur, el Dr. Carlos Batthyany me habló claramente de ese concepto.
(Aquí puedes leer la entrevista con el Director del Insttut Pasteur de Montevideo Dr. Carlos Batthyany)
R: Es que es clave. Para que nosotros estemos sanos, tienen que estar sanos también los animales y el medio ambiente ya que estamos interconectados. Esto cada vez cobra mayor fuerza. Y la manera de abordar este concepto de una sola salud es a través del desarrollo científico.
P: Hablando de los próximos desafíos ¿cómo se lidia con ellos?
R: En el caso de Israel por ejemplo, poder imaginar un sistema de startups más grande aún del que ya existe, un ecosistema ávido de jóvenes que quieran realmente poner alas a sus ideas, desarollar su ciencia, su manera innovadora de solucionar problemas. Todo esto no se logra solo con inversión pública. Esto va para todos. Hay que hacer que el sector privado juegue y en forma significativa. Hay que promover políticas de inserción en diferentes áreas de la industria, privada y pública, para generar departamentos de innovación y desarrollo que mejoren y hagan más sustentables los esfuerzos para que estas diferentes áreas de producción se lleven a cabo en el país.
Un resumen personal
P: Hace ya más de dos años que empezó esto. ¿Cómo lo has vivido? ¿Cómo resumirías este tiempo?
R: Ha sido un “sprint”, una carrera a toda velocidad en la que mi vida cambió diametralmente. Distintas responsabilidades o presiones he sentido, dada la necesidad de trabajar en pos de poder obtener robustos datos científicos que ayuden a tomadores de decisiones a conducir o navegar en estas aguas tan movidas en las que vivimos hace ya más de dos años. Eso, sumado a la alta exposición y a la necesidad de comunicar y acercar la ciencia absolutamente a todo tipo de integrantes de la sociedad, intentando llevar todo a tierra, con lenguaje muchas veces no técnico o de fácil interpretación, y siempre con la necesidad de intentar transmitir serenidad y que todos tengan claro que se trabaja -y mucho -para poder lograr mejores resultados.
P: Todo esto, me animo a adivinar, significa éxitos profesionales y también desafíos personales a veces nada sencillos.
R: Ha sido un tiempo de cambio muy significativo, un punto de inflexión en mi vida, tanto en mi casa como en el trabajo. Y a veces deseo con muchas ansias poder trabajar en temas que traje desde lo que fue mi formación en Francia, sin tanto ruido alrededor, y lo digo de buena manera.
P: Dedicarte también a otros aspectos de la investigación científica…
R: Claro. Sin todo esto que hemos vivido, para poder concentrarme en otros temas, de virología molecular , evolución experimental de virus, desarrollos de estrategias anti virales, pero que no necesariamente impacta o se basa en virus respiratorios como el SARS-CO2.

Mirando hacia adelante
P: ¿Te animás a vaticinar cuánto más durará esto? ¿Se puede hablar realmente de desaparición del Coronavirus o solamente del paso de pandemia a endemia?
R: Es una pregunta a la que me resulta imposible responder. Pero sí pienso que lo que ocurrirá será el paso de pandemia a endemia, una etapa a la que aún no hemos llegado. Estamos viendo que olas de contagio que empezaron a bajar después de lo que fue Omicron, llegando a una especie de meseta, se topan con la irrupción de una “prima hermana” del Omicron llamada BA-2. Los datos al momento parecen indicar que es una variante parecida a Omicron , pero por otro lado parecería que permite volver a infectar rápidamente a individuos recuperados hace poco de Omicron. Las vacunas parecen seguir por suerte siendo muy efectivas.
P: Y como esto no desaparece, hay que aprender a vivir con el virus.
R: Exacto. Y creo que estamos en camino a aprender a hacerlo. Y eso es muy importante porque estos fenómenos van a ser cada vez más comunes, apoyados en factores como la superpoblación, la gran globalización y la capacidad de cruzar continentes en cuestión de horas, el cambio climático y todo lo que conlleva. Todo esto tiene como motor principal la inherente evolución microbiana .
P: ¿A qué te referís?
R: Si pensamos en los virus y en los de RNA, no existen mayores evolucionadores. Son los que ganan esta carrera. No hay entidades que puedan cambiar tan rápido en tiempo real como lo que vivimos.
P: Es duro pensar que no podemos ganarles la carrera quizás…
R: Tenemos que pensar qué debemos hacer para estar mejor preparados la próxima vez que esto suceda y qué tenemos que hacer para no bajar la guardia y aprender cada vez más a convivir con este virus.
Por esto considero muy importante intentar entender lo más que podamos cuáles son los hipotéticos próximos pasos de las trayectorias evolutivas del virus. O sea, hacia dónde puede cambiar, para poder anticiparnos a estos cambios y de ser necesario tener posibles herramientas que puedan contener estirpes que sean totalmente esquivas a las defensas y a las vacunas que generamos. Esto es muy difícil, poder adelantarnos al camino que va a tomar el patógeno. Es prácticamente imposible, pero si existen abordajes que nos permiten al menos medir cuán agresiva puede ser o qué característica puede tener una nueva mutación y poder preparar estrategias de contingencia en caso que estas nuevas mutaciones realmente aparezcan en la vida real, eso sería muy importante.
Y cada vez más, a medida que el mundo empiece a tener mejores números en su globalidad del régimen total de vacunación, al menos tres dosis, ojalá esto siga cambiando favorablemente.
La situación en Uruguay
P: ¿Cómo evaluarías la situación en Uruguay respecto al Covid? Bueno, son varios puntos. Comencemos por la situación actual. ¿Dirías claramente “estamos saliendo del Omicron”?
R: Diría que estamos “saliendo” del Omicron, entre comillas. Recordemos que hay países, como Dinamarca,Sudáfrica y otros, que han salido del Omicron y se suben a BA2. Pero creo que la situación es muy favorable . Estamos saliendo, pero eso no quiere decir que los casos no puedan mantenerse en números que nos llamen la atención, dada la aparición de la nueva variante, sublinaje de Omicron.
P: ¿Y la ciencia uruguaya? Se habló mucho de los kits de testeo de la UdelaR y el Pasteur, que dieron independencia, algo clave en una pandemia cuando todo el mundo corre detrás de los insumos. ¿Cuáles fueron los logros?

R: Creo que los logros quedaron en evidencia. Hubo diferentes guerras comerciales durante la pandemia. La primera fue por la capacidad de testeo, la única manera de visibilizar un enemigo invisible. Esa la sorteamos muy bien. La segunda fue por la vacunas, algo que por parte de las autoridadades, también pudo ser sorteada muy bien y en buenos números, comenzando con bastante rapidez un plan de vacunación que en Uruguay fue muy exitoso y creo que lo sigue siendo.
Creo que los logros fueron principalmente mostrar que un sistema científico humilde pero muy comprometido, responsable y bien formado, actuó de manera sobresaliente, desde mi punto de vista. Y es importante plantearse lo que podría ser este mismo sistema científico con mayor libertad de desarrollo si tuviera mayor cantidad de recursos, que deben venir acompañados de una gestión muy fuerte y metas auditadas para mostrar que se puede hacer mucho más y mejor que lo ya conseguido.
P: Y ahora ¿cuáles son los próximos desafíos que tú como virólogo considerás más urgentes? Han surgido remedios, hay distintas vacunas, se han estudiado combinaciones…¿pero está todo al alcance de cualquier país?
R: Como virólogo y como ciudadano del mundo, como todos lo somos, creo que no, que no están al alcance de cualquier país, y que tal cual pasó con las vacunas.Y diría que lo que lleva la manufacturación, el desarrollo de estos fármacos, es aún más compleja que el de las dosis de vacunas de distintas plataformas. Por lo tanto creo que los próximos desafíos como virólogo podrían apostar a la generación de inmunidad a nivel de las mucosas, en este caso a nivel del trecto respiratorio superior de manera de generar herramientas que nos permitan cortar aún más significativamente la capacidad de transmisión del virus,evitar que personas vacunadas con el régimen completo vuelvan a infectarse.
P: Ya que mencionas el tema de las drogas, eso también es un gran desafío ¿verdad?
R: Creo que la tercera guerra comercial va a tener en cuenta la capacidad de los diferentes mercados, de los distintos países, de hacer drogas anti virales que van a ser muy eficientes , principalmente como pueden ser los anticuerpos monoclonales de Astra Zeneca para individuos inmuno suprimidos a los que las vacunas no les hacen efecto. Y por otro lado la droga de Pfizer que ataca una proteína viral especial ,la Proteasa. Se está haciendo muy difícil para potencias y países hacerse de grandes números de estos fármacos, que pueden reducir hace un 90%, si son tomados en tiempo y forma, el desarrollo de enfermedad grave. Por supuesto deberían ser utilizados de forma muy estratégica con pacientes de alto riesgo que empiezan a tener graves síntomas y que debe ser administrados en los primeros cinco días.
La vacuna, el camino clave
P: Ya lo mencionaste antes, pero retomo. Entiendo que considerás que la vacunación en Uruguay ha sido exitosa.
R: Claramente sí, un éxito rotundo. No tengo más que decir que la vacunación es el camino y ha sido el camino para salir del momento tan duro que nos tocó venir estos años.
P: Has sufrido en carne propia por los anti vacunas. ¿Hay algo que quisieras recordarles?
R: Sí, he sufrido, como muchos actores de la sociedad que han intentado promover mediante comunicación basada en evidencia científica lo que podemos hacer a través de la ciencia, lo que podemos hacer como sociedad, lo que es ser altruista y cuidar a los demás. Pero algo que recordarles a personas que dudan si vacunarse o no , es que siempre estamos para charlar de forma respetuosa, discutir ideas con evidencia y mostrar por qué decimos lo que decimos.
P: Yo sería menos diplomática, pero es muy importante todo lo que has dicho. ¿Algo que quisieras agregar?
R: Diría sencillamente que es importante mantener los servicios de vigilancia epidemiológica en tiempo real. El mundo tiene que tomar lecciones aprendidas durante estos más de dos años, entre ellas crear una red gobal mundial de vigilancia muy activa que nos permita muy rápidamente identificar nuevas variantes u otros vírus que pudan poner en amenza a nuestra especie. Es importante pensar en un mundo en el que Uruguay podría ser un excelente hubb de vacunas y biotecnología de distintas compañías farmacéuticas, en este caso como Pfizer y Moderna, que pudieran establecerse en un lugar de gran estabilidad democrática y económica, para poder producir más y mejores vacunas para esta latitud tan austral en nuestro continente. Incentivar este tipo de proyectos sería muy bueno.
P: Sería un gran orgullo para Uruguay, bien ganado además. Y ahí correría yo enseguida a pedir una nota.
R: Como no podría ser de otra manera. Para terminar, agregaría que es importante mantener el año escolar, no impactar en los niños y cuidar su educación de forma presencial lo más posible, y estimular planes que puedan contemplar a todas las personas afectada s que vivieron los efectos de esta pandemia, que tiene que ver con su salud y salud mental.
P: Es importante también esta apreciación como ciudadano, no sólo como científico.
R: Así lo creo. Y por último quisiera agregar que el Uruguay tiene que apostar no sólo a traer estas iniciativas desde el punto de vista del sector privado para convertirnos en un hubb de tecnologías y vacunas sino que tiene que apostar como lo está haciendo a través del inicio de la creación de un instituto de investigación de vacunas para poder desarrollar nuestras propias herramientas ya que los mercados se cierran e intentan auto abasteerse y uno queda a merced de conseguir estos insumos. Hay que apostar a eso, a la investigación y el desarrollo a nivel nacional, a la soberanía por sobre todas las cosas, del desarrollo científico y tecnológico a nivel nacional.
P: Mil gracias Gonzalo. Interesantísimo. Creo que sólo resta decir Amén, que así sea.
R: Muchas gracias Ana.