Rina Fainstein, fundadora y Gerente General (desde el 2014) de la empresa Noga Plus y Directora del Foro de Innovación de la Cámara de Comercio Israel-América Latina, es una apasionada por el mundo de la tecnología de alimentación en Israel, pero conoce a fondo todo este mundo de los emprendimientos que han hecho al Estado judío merecedor del apodo “start-up nation”.
Es uruguaya, tiene un segundo título en Investigación en Psicología de la Universidad de Bar Ilan. Ha vivido en Chile, Argentina y México, además de Estados Unidos, un dato biográfico muy relevante para hacer lo que le apasiona , conectar tecnologías de Israel con distintos mercados de América Latina , ya que ello requiere conocer la idiosincrasia y la forma de hacer negocios en cada uno de ellos.
Antes de fundar Noga Plus, fue parte del equipo de dos startups israelíes. Esa experiencia le permitió sumergirse en el ecosistema de innovación de Israel desde adentro y conocerlo a fondo.

“Mi conocimiento cercano con América Latina por un lado y el ser parte del vibrante ecosistema de las Startups en Israel, por el otro, es lo que hace de Noga una empresa distinta y enfocada en conectar estos dos mundos”, sostiene Rina Fainstein. “Hoy tenemos mucha experiencia en lo que es “Scouting de tecnologías” , o sea su detección y ubicación de acuerdo a las necesidades, y en asesoramiento en procesos de innovación dentro de las grandes empresas”.
Rina lidera el foro de innovación dentro de la Cámara de Comercio Israel América Latina. Dentro del marco de cooperación entre Noga y la Cámara, fueron llevadas a Israel varias startups argentinas a un programa exclusivo, con la meta de conectarlas comercialmente con empresas tecnológicas Israelíes, lo cual resultó muy exitoso.


P: Rina, es un gusto tener oportunidad de conversar contigo y más aún cuando el tema es, creo yo, uno muy “sexy” en los últimos años: tecnología de alimentación. Y la intención es por supuesto abordarlo en relación a lo que se hace en Israel ya que entiendo que es considerado uno de los lugares más destacados del mundo en este campo. Entonces, contanos por favor, por si algún lector no lo conoce a fondo-y seguramente también yo aprenderé mucho-qué significa “tecnología de alimentación”.
R: Gracias Ana por esta oportunidad para contarte sobre el “Food-Tech” en Israel, el término con el que se hace referencia a este mundo de la tecnología de alimentación. Comenzaría compartiendo una libre traducción de un reporte que presentó el gobierno de Israel a través del departamento de economía el año pasado.
“Food-Tech es una industria emergente y dinámica dedicada a mejorar la cadena de valor de la industria alimentaria en una manera sostenible. Esta intersección sin precedentes entre alimentos y tecnología está cambiando en forma disruptiva la industria tradicional de alimentos y bebidas, obligando a los jugadores existentes (la industria alimenticia tradicional) a repensar muchos de sus supuestos fundamentales sobre el mercado, los consumidores y el procesos de manufactura”.
P: Una explicación fundamental sin duda.
R: Así lo creo. Lo que de facto esta sucediendo es que los avances tecnológicos también llegaron a una industria tan clásica como los alimentos, ya sea el pan, las verduras la carne o las proteínas que comemos y es inimaginable los adelantos que están creando estas startups en todo el mundo y también en Israel.
P: ¿Por qué te atrae tanto este campo?
R: Es fascinante y desafiante. No solo a mí me atrae, sino que, a un enorme número de investigadores, gobiernos, emprendedores e inversionistas.
En mi opinión el área de las tecnologías en alimentación se está desarrollando en forma exponencial y me apasiona ser parte, ir viviendo este proceso.
Hay startups que conocí hace 3-4 años que hoy están ya vendiendo a empresas multinacionales.
P: ¿Me podés dar algunos ejemplos concretos?
R: Por supuesto. Por ejemplo Better juice, 2 fundadores con mucha experiencia y conocimiento y una excelente idea. Ellos querían desarrollar jugos con menos azúcar, manteniendo todos los ingredientes naturales, pero sin comprometer el gusto. ¡Lo hicieron! Hoy después de 3 años y mucho mucho trabajo tienen sus primeros clientes en Israel y un plan estratégico para conquistar al mundo. Otro caso que me apasiona, son proteínas hechas de larva de mosca , Flying Spark. Esta empresa que empezó hace 3 años con un laboratorio básico en la incubadora de Ashdod, hoy ya tiene una planta en Tailandia con socios estratégico, produciendo proteínas para peces y animales y dentro de poco también vamos a comer proteínas producidas de larva de mosca.
P: Confieso que no suena muy atractivo pero sin duda original.
R: Sólo suena raro. Es un gran logro.
No sólo negocios
P: Entiendo que una de las características más importantes es que aquí no se trata meramente de hacer dinero con buenos negocios.
R: ¡ Por supuesto! Te diré que me hace sentir bien, que estas tecnologías vienen a cambiar el mundo, y sus metas no son solamente financieras, sino que se trata de startups que quieren ayudarnos a todos a tener una alimentación más sana. Este campo está realmente buscando soluciones para problemas a nivel global como el hecho de que en el 2030 se calcula que no va a haber comida para todos, que el cambio climático afecta la producción de la materia prima para alimentación, que tenemos que producir bajo el concepto de la economía circular, que todo tiene que ser todo más sustentable.
Este campo busca soluciones para que la alimentación del futuro sea más sana, más sustentable, igualmente sabrosa y que haya para todos.
Los negocios internacionales
P: Entiendo que América Latina no es el principal cliente de Israel en este campo.
R: Así es. Las empresas israelíes tienen aún que conocer las grandes oportunidades que le ofrece el mercado latino. Hoy los mercados principales están en Estados Unidos y Asia. Pero hay mucho por hacer.
Mi visión es que los distintos países de América Latina, cada uno a su manera, encuentren el camino para aprovechar el conocimiento y la experiencia de Israel también en el área de FoodTech. Lo que a Israel le llevó más de 30 años, se puede adaptar a la realidad local, en mucho menos tiempo – aprendiendo y no cometiendo los mismos errores, sino otros- lo cual va a conseguir que cada uno de los países hacer más resilientes. Esto es un elemento básico para tener mentalidad de innovación.

¿Dónde está Israel en este mundo?
P: Y ahora sí ¿dónde ubicarías a Israel en este campo?
R: Hoy Israel alberga más de 400 empresas en tecnología alimentaria, un amplio campo que incluye nutrición, empaque, seguridad alimentaria, sistemas de procesamiento, ingredientes novedosos y proteínas alternativas. Este último comprende sustitutos de carne, lácteos y huevo de origen vegetal; lácteos, carnes y mariscos cultivados; proteínas de insectos; y productos y procesos de fermentación.
Israel es actualmente un actor líder en la industria mundial de tecnología alimentaria, específicamente en el sector de la carne cultivada que atrajo alrededor del 40 por ciento de las inversiones en todo el mundo en 2021.
Y si hablamos de inversión en el 2021 se invirtió en el área de Foodtech $843 millones de dólares. Solo en el sector de carne cultivada se invirtieron $524.5 Millones de dólares (según Startup Nation Central).
P: Publicándose esto en Uruguay, como imaginarás, lo de la carne cultivada es casi sacrílego pero interesante.
R: ¡Entiendo tu comentario! Pero te diré que para los productores de carne que conocen el mercado, entrar en el mundo de la carne cultivada es una oportunidad y no una amenaza. Esta tecnologia ya es una realidad, la oportunidad está en incorporar el conocimiento que ellos tienen del mercado con los avances tecnológicos, para aumentar sus ventas.
Te cuento que en noviembre del año pasado la compañía israelí Future Meat logró la mayor inversión individual en una compañía de carne cultivada hasta la fecha, con una ronda de financiamiento de $347 millones de dólares. Es interesante recalcar que no solo fondos de inversión invirtieron en esta ronda sino también una multinacional de alimentos y un empresa de producción de carnes estadounidense - Tyson Foods, el segundo mayor procesador y comercializador de productos cárnicos en EEUU.
Otro ejemplo en esta área es Aleph Farms , una compañía de alimentos que surgió de Strauss Group, del Technion, y su director ejecutivo, ingeniero de alimentos y biólogo, es Didier Toubia uno de sus fundadores. Fundada en 2017 por un grupo de expertos en alimentos, amantes de la naturaleza y científicos, que tienen como misión de alimentar al mundo y preservar el planeta.
El rol especial de NOGA

P: Rina, contame por favor sobre el papel especial de tu empresa.
R: Nosotros en NOGA, la empresa que fundé y dirijo, trabajamos para empresas multincionales de América Latina, les buscamos tecnologías disruptivas en Isarel que les ayudan a solucionar problemas, o hacer más eficientes sus procesos y/o les ofrecemos productos nuevos que los mercados están pidiendo. En algunos casos los ayudamos a conectarse con fondos de inversión con los que trabajamos.
P: Nuevamente, te pido ejemplos…
R: Un ejemplo es Grupo Bimbo con quien somo socios estratégicos en Israel. Para ellos estamos constantemente buscando tecnologías nuevas sobre todo en el área de alimentos, a través de nosotros invirtieron en una startup Eat Sane que desarrolló un pan a base de almendras , con muy bajo nivel de carbohidratos, para quienes siguen la dieta Keto.
En dos años les presentamos 132 startups, con varias de ellas están haciendo pruebas pilotos, o lo que se conoce como pruebas de concepto para verificar cómo podría funcionar el ingrediente o el producto en sus plantas de producción.
P: ¿Cuáles son los clientes principales?
R: Quienes están atrás de todas estas tecnologías son las empresas multinacionales como Nestlé, Danone, AB InBev, Mondelez, Walmart, y Grupo Bimbo, entre otros.

Estas grandes empresas tienen sus centros de investigación y desarrollo en Israel o equipos que están constantemente buscando las nuevas tecnologías para sus empresas, ya sea en el área de nuevos ingredientes, colorantes naturales, fermentación o productos de células incubadas. Eso es lo que nosotros hacemos, estamos muy involucrados en los nuevos desarrollos de tecnologías, ya sea en las universidades y en los distintos programas y eventos que apoyan a estas empresas/ Conectamos las startup y las ayudamos a que puedan demostrar que sus productos tienen valor agregado para estos gigantes globales en el área de la alimentación. Hoy en día las llamadas multinacionales tienen claro que la innovación disruptiva está en las Startups y no dentro de las empresas, por lo que están constantemente involucrados dentro de los ecosistemas de los países que tiene estas soluciones, como Israel.
La singularidad israelí
P: ¿Qué es lo que hace Israel que se destaca tanto, o sea que lo ha hecho ser visto como líder en este campo?
R: Israel tiene un ecosistema muy desarrollado para las distintas áreas de tecnología, lo que significa que los actores que componen el ecosistema se vinculan en forma efectiva para que el sistema funcione y se desarrollen las startups. Esta es una gran diferencia con otros lados, como la propia América Latina, donde los actores existen pero no se vinculan, aunque las cosas están mejorando. Israel es el mejor ecosistema del mundo para lo que es seguridad, cibernética, finTech (tecnologías de las finanzas), en el desarrollo de medicinas y aparatos médicos solo por nombrar algunas áreas, por lo que “ya sabe cómo crear un ecosistema”.
Esto significa que en el momento que surge la necesidad Israel tiene la capacidad y la experiencia de crear nuevos ecosistemas, entre ellos el ecosistema de FoodTech. Lo que necesita un ecosistema para florecer: academia, incubadoras y aceleradoras, inversión privada, inversión pública y políticas públicas (gobierno). El gobierno, basado en los tendencias mundiales, decide cuáles son las áreas en las que va a invertir para desarrollar el ecosistema, y eso es lo que ha hecho en los últimos 7-8 años.
P: ¿Y hay algo especial en el tema de la tecnología de alimentación?
R: En cuanto al foodtech, el gobierno creó una institución pública-privada que se llama incubadora tecnológica ¨ The Kitchen¨, que es un nido de startups dirigido por un excelente equipo. En este programa aceptan solamente startups que tienen una tecnología nueva e innovadora, como por ejemplo cómo hacer yogurt sin leche, cómo crear un software con Inteligencia Artificial para hacer más eficiente la industria alimenticia tradicional, cómo desarrollar sustituto de carne, etc.
P: ¿Qué papel juega la diversidad cultural y humana de Israel en todo esto? Sabemos que la comida es una de sus expresiones centrales.
R: Creo que en esta área va mas allá de la diversidad cultural. Así funciona la tecnología. Si hoy se ha desarrollado un producto que nos permite disminuir la cantidad de azúcar en un 40% y seguir sintiendo el mismo gusto dulce, se van a poder hacer alfajores y el postre árabe Baklava.
Elemento clave: el sabor
P: ¿El buen sabor es el elemento central que siempre hay que preservar?
R: Este es un punto crítico, en todo lo que tiene que ver con tecnologías de la alimentación, ya que por más innovador y creativo que sea, si no es ¨rico¨ nadie lo va a comer. Es por eso que estas empresas de tecnología de alimentos tienen un chef en su equipo, quien prueba y mejora el gusto de los productos, encamina la tecnología al paladar de los consumidores.
La próxima generación de comidas preparadas, ya se ve mucho más sabrosa. ANINA, cuyos fundadores son graduados de la Academia de Arte y Diseño Bezalel, crean cápsulas especializadas de comida preparada que son fáciles de preparar, hechas de ingredientes 100% naturales, ricas en valor nutricional y contienen 40% vegetales y 20 gramos de proteína por porción. El resultado final es una cápsula apetecible que cualquiera puede colocar en un bol, añadir agua, calentar en el microondas durante unos minutos, presentando una comida sana y nutritiva. ANINA logró conllevar la tecnología el sabor y la estética en un producto.
Los nuevos desafíos
P: ¿Cuáles serían los próximos pasos para dar en el área de la tecnología de alimentación en Israel?
R: Esta pregunta es muy interesante. El gobierno de Israel quiere descentralizar, por lo que está desarrollando en el norte del país, en Kiriat Shmona, el centro de food tech: ya hay una incubadora tecnológica “Fresh Start”, el centro de investigación “MIGAL”, el Instituto “Tel Jai” y un centro de aceleradoras, “Margalit startup city Galilee]”… todo esto ya existe.
Se necesita también que la academia siga investigando, que el sector privado siga invirtiendo para lo que hoy son startups se puedan convertir en ScaleUps o sea empresas grandes globales que tenga producción industrial y servicios a nivel global.
P: Muchas gracias Rina por esta detallada entrevista.
R: Gracias a ti Ana.