Estos han sido días de fuertes emociones en los que ha vuelto a quedar en claro que cada ser humano es un mundo y que en Israel, cada vida vale justamente como un mundo entero. La alegría por la liberación de cada uno de los secuestrados que volvieron a casa tras más de 480 días en manos de los terroristas de Hamas , es difícil de describir.
Ya lo dijeron los propios terroristas en más de una oportunidad, como Fathi Hamad, que era ministro del interior en el gobierno de Hamas en Gaza: “Nosotros adoramos la muerte, tanto como ellos adoran la vida”. Está filmado, se lo puede hallar fácilmente en Youtube.
“Ellos”, quiere decir Israel, un país que sale a la calle para celebrar cuando sus hijos vuelven a casa.
Y empiezan a contar…civiles que fueron arrancados de sus camas aquel 7 de octubre hace 485 días por terroristas asesinos, pasaron meses en túneles oscuros, recibieron golpes sin razón ninguna, fueron encerrados en jaulas, pasaron épocas casi sin comida…y de cara a la liberación, días antes, les daban mejor de comer y no los golpeaban, para que se vean “pasable” al salir de regreso al mundo.
Es increíble no oír el clamor del mundo, o al menos de los que se precian de ser amantes de la libertad, los derechos humanos y el humanismo. Al contrario, aumenta la mentira y la distorsión.
Desde la entrada en vigencia del alto el fuego entre Israel y la organización terrorista Hamas, en el marco de la desinformación general tan común en el mundo en lo relacionado a la guerra, se agregó una nueva etapa. La propia implementación del alto el fuego abrió la puerta a nuevas mentiras, a más terrorismo sicológico pero de hecho también a la exposición de la verdad.
Trataremos de resumir algunos puntos.
Pero primero, algo muy fundamental, la contradicción de fondo entre las acusaciones de Hamas a Israel de haber perpetrado un genocidio en Gaza y por otro, la presentación del acuerdo de alto el fuego logrado como señal de su victoria. Ni genocidio, ni victoria. Claro que Hamas tiene logros, pero sus pérdidas son mucho mayores.
1) En el marco del alto el fuego entre Israel y la organización terrorista Hamas, no hay “intercambio de rehenes”. Hamas libera secuestrados que se llevó por la fuerza el 7 de octubre del 2023 al invadir territorio soberano de Israel e Israel por su parte excarcela a terroristas presos, cientos de ellos por atentados con víctimas mortales y otros por distintos niveles de crímenes, por ejemplo incitación al terrorismo o planificación de atentados, y también palestinos que fueron detenidos en Gaza durante la guerra bajo sospecha de terrorismo.
2) El 91% de los secuestrados el día del ataque eran civiles arrancados de sus camas y refugios. Entre ellos, aproximadamente cuatro decenas de menores de edad, inclusive muy pequeños, como Kfir Bibas de 8 meses y su hermano Ariel de 4, y varias niñas de 3 y 4 años. Y varias personas de avanzada edad, también octogenarios, golpeados y heridos por los terroristas.
3) Contrariamente a lo que publicó Al Jazeera al ser liberadas cuatro de las soldadas del puesto de observación Najal Oz, diciendo que “fueron liberadas con los uniformes con los que las capturaron”, la verdad es que las secuestraron en pijama. No en combate sino en una estructura protectora a la que entraron para protegerse de los cohetes que estaban cayendo. Se lo ve claramente en el video que los propios terroristas filmaron.
4) “Se las ve bien”, fue un comentario bastante común por las redes y también en algún medio tras la liberación de las tres civiles hace más de una semana y de las cuatro soldadas el sábado pasado. ¿Qué quieren decir? ¿Qué las trataron bien? No, en absoluto. No es que necesariamente las hayan torturado en cautiverio, pero bien no las trataron, las secuestraron a todas en forma violenta. A Emily Damari del kibutz Kfar Aza le dispararon en una mano y una pierna, y perdió dos dedos. Las cuatro soldadas observadoras aparecieron en el video del secuestro revelado meses atrás con señales notorias de golpes y heridas también de bala. Parecían otras personas al comparar con sus fotos sonrientes que sus familias difundieron para que todos las conozcan.
Doron Steinbrecher de Kfar Aza y Romi Gonen secuestrada del festival Nova, volvieron con aspecto sumamente demacrado. Y las que no, es indudable que apenas Hamas entendió que se acercaba la liberación, les habrá dado más de comer y las habrá “arreglado”. Lo mismo hacía y hace antes de sus videos de terrorismo sicológico. Tiene que estar claro: en el mejor de los casos, los secuestrados no son torturados en forma explícita, pero a nadie lo tratan bien. Un ejemplo concreto: hace unos meses, el ejército israelí llegó a un túnel en el que halló los cuerpos sin vida de seis de los secuestrados (cinco civiles, dos de ellas mujeres, y un soldado). Los asesinaron a balazos al sentir que el ejército se acercaba. A sangre fría. Se identificó inclusive el charco de sangre. Pues uno de los cadáveres tenía un aspecto tan deteriorado-y no porque haya pasado mucho tiempo desde la muerte ya que fue cuestión de muy pocos días-que decidieron pesarlo. Era el cuerpo de la joven Eden Yerushalmi . Estaba pesando 37 kilos.
5) Por las redes circularon numerosas imágenes de palestinos celebrando cuando se anunció el alto el fuego (como es lógico). Esas no son imágenes de un pueblo que pasó intento de genocidio, como alegan los antisemitas que odian a Israel y en aras de su demonización no tienen reparos en mentir y distorsionar. Ni niños palestinos bailando, ni gente cantando alegremente, ni tampoco la multitud de palestinos que empezó a circular del sur al norte cuando Israel abrió el corredor Netzarim. Todos sabían que pasarían junto a soldados israelíes que aún están en Gaza. A nadie le preocupó. Todos sabían que eso no es motivo de preocupación.
Eso no es un pueblo víctima de genocidio.
6) Para terminar, algunos ejemplos de terrorismo sicológico, entre nuevos y recordatorios sobre anteriores.
La famosa lista con números de vivos y muertos es la mejor prueba de ello, o sea la más cruel. ¿Por qué no decir quiénes, por qué no dar nombres? Sólo para seguir ensañándose con las familias. El problema central con eso es que en muchos casos, las evaluaciones de Israel-que se dijo corresponden bastante con los números de Hamas- están basadas en comunicados de Hamas en el pasado. Y nadie puede dar crédito en forma ciega, nunca, a lo que dicen los terroristas.
En noviembre del 2023, la Yihad Islámica dijo que la secuestrada Hana Katzir estaba muerta. Cuando comenzó el alto el fuego en la última semana de ese mes, ella salió en la primera tanda.
Hace unos meses, Hamas difundió un video en el que daba a entender que una de las soldadas observadoras estaba muerta. No decía quién ni mostraba rostro, pero aparecía un tatuaje que evidentemente fue reconocido por sus familiares. Se trataba de Daniella Gilboa. Como sabemos, salió el sábado pasado de su cautiverio. “Gracias por no haberlo creído”, dijo Daniella ya de regreso en Israel.
Y finalmente: que Hamas mienta, distorsione y sea abusivo, no sorprende. Es su naturaleza, la única forma en que puede y sabe actuar. Pero en gran medida, esto ocurre porque el mundo se lo permite, porque pone en el banquillo de los acusados a la víctima, Israel, y no al agresor. Porque muchos medios y organismos internacionales difunden cualquier invento y alevosa mentira que publica Hamas. Esta es la base del problema, además del hecho, por cierto, que Israel lidia con terribles asesinos.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(2 de Febrero de 2025)
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