De entrada estaba claro que esto no era un matrimonio por amor. Pero ahora que al parecer podría estar por terminar el falso romance entre Biniamin Netanyahu y Beni Gantz, está claro que los intereses de las partes iban por caminos distintos.
Este martes por la noche, el Primer Ministro alternativo y Ministro de Defensa Beni Gantz anunció que el miércoles votará a favor de la disolución de la Kneset, Parlamento de Israel. Eso equivale a ir a elecciones tempranas, las cuartas en dos años. Y lo hizo al finalizar un discurso durísimo contra Netanyahu, en el que reconoció que desde un comienzo no se hacía ilusiones respecto a él, pero pensó que por la pandemia, sorprendería. Ahora llegó a la conclusión: “No me mintió a mí. Les mintió a todos ustedes”.
El partido Likud del Primer Ministro acusa a Kajol Lavan de Beni Gantz de comportarse continuamente como un partido de oposición dentro del gobierno. En parte, es cierto. En nuestra modesta opinión, ello se debió sin embargo al mensaje que bastante poco después de firmarse el acuerdo de coalición, comenzó a dar el Primer Ministro. Bastante rápidamente dio motivos para dudar si cumpliría con su promesa de rotar con Gantz en el gobierno y cederle a él dentro de un año la jefatura del Ejecutivo.
Y lo que detona concretamente la crisis de este miércoles, que podría terminar con el adelanto de las elecciones, fue lo más claro: contrariamente a lo pactado en el acuerdo de unidad política, Netanyahu se opuso todo el tiempo a preparar el presupuesto bianual pactado, clave siempre y más aún en timepos de pandemia con serios efectos económicos. Pero no se trata solamente del hecho que Likud y Kajol Lavan no se ponen de acuerdo en el tema, sino que en el acuerdo de coalición está estipulado explícitamente : si no se aprueba el presupuesto, se disuelve el Parlamento, lo cual significa que el gobierno se convierte en gobierno de transición, donde tampoco se puede aprobar el presupuesto.
Esto es un verdadero drama para un país en pandemia, con enorme cantidad de ciudadanos perjudicados por la situación económica , con necesidades de bienestar social que han aumentado seriamente y que hoy no son atendidas debidamente por falta de presupuesto.
Beni Gantz acusa a Netanyahu de verse regido únicamente por su interés personal, por sus consideraciones relacionadas a su juicio, no por las necesidades del pueblo. Netanyahu sostiene que Gantz es quien quiere ir a elecciiones y está conduciendo al pueblo a ello, aunque suene ahora a locura.
Probablemente, Gantz quede fijado en la percepción ciudadana como quien votó para adelantar las elecciones, pero esto no habría ocurrido de no ser por la violación de la promesa del presupuesto bianual de la que el Primer Ministro se desdijo.
Indudablemente, Gantz quiere que se cumpla la rotación pactada para que él sea Primer Ministro dentro de algo menos de un año. Sinceramente, no nos parece que esa sea su motivación principal. Nuestra impresión clara es que cuando contrariamente a todo lo que había dicho en la campaña electoral, decidió apoyar la formación de un gobierno encabezado por Netanyahu-en el que ninguno tenía mayoría sin el otro- sabía que pagaría un duro precio político. A pesar de ello decidió hacerlo, considerando que eso es responsabilidad nacional. Con ello, se llevó el voto de más de un millón de israelíes que al votarlo a él, habían votado contra Netanyahu. Muchos de ellos no se lo perdonarán. Otros entenderán que su consideración fue patriótica.
Algunos ni le creen que este miércoles cumpla su promesa de votar como oposición.
La crisis actual era evitable.
Ahora parecería que es imposible frenarla….aunque en política israelí, todo puede pasar. Tendremos que esperar para confirmar si realmente empezó la cuenta regresiva hacia las nuevas elecciones, una decisión desastrosa para el pueblo. Por otro lado ¿acaso se puede seguir así?
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(1 de Diciembre de 2020)
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